Uno de los meses más especiales del año se produce cuando llega la Navidad. A pesar del frío invierno, en los días previos a la natividad y hasta que llegan los Reyes Magos todo parece cambiar, hay más luces, colores, magia… el ambiente parece ser más cálido. Si a todo eso le sumamos que estas navidades las pasaremos con nuestro bebé, ya se convierte en algo mucho más especial y entrañable, pues con niños en casa la Navidad se vivir de forma especial.A pesar de que tu bebé sea muy pequeño no dejes de involucrarle en esta fiesta navideña, pues aunque parezca que no, el bebé disfrutará al ver las luces y los adornos; él notará que algo es diferente, aunque no sepa muy bien de que se trata. Si los niños son un poco más mayorcitos, animadles a que participen en la decoración de la casa, poniendo el árbol de navidad o el belén (dependiendo de las costumbres de los padres), o adornando juntos las paredes o las puertas de la casa; además en los días de Nochebuena y Navidad podéis cantar villancicos, seguros que vuestros pequeños se lo pasarán en grande.
Otras actividades que podéis realizar con los más pequeños es llevarles a sitios típicos navideños de cada una de vuestras ciudades; por ejemplo, la plaza Mayor y Cortilandia en Madrid o la plaza de la catedral en Barcelona donde todo está iluminado y adornado con decoración navideña. Por supuesto no podemos olvidar el momento más emotivo para nuestros hijos, la llegada de Papá Noel o los Reyes Magos; cuando los más pequeños reciben sus regalos, todo es alegría y emoción para ellos y a la vez, los padres nos sentimos eufóricos al ver la ilusión que transmiten sus caras.
Si poco a poco vas involucrando a tu bebé en estas fiestas tan especiales, cuando sea mayor él también podrá experimentar el espíritu navideño que cada vez se está perdiendo más. Con un poco de alegría, entusiasmo e ilusión podemos pasar unas navidades entrañables y divertidas con nuestros hijos, ¡yo no me lo perdería!