Para enseñar las reglas del buen comportamiento es necesario tener en cuenta la etapa de desarrollo en la que se encuentra el niño. Hasta los 18-24 meses el niño debe explorar el mundo que le rodea más que aprender nuevos modales. Durante esta etapa el niño comenzará a dominar algunas habilidades y estará asimilando algunas prohibiciones en cuanto a su seguridad por parte de los padres, por tanto, la introducción de nuevas obligaciones podría confundirle. A partir de los dos años el niño experimenta ganas de independencia y quiere hacerlo todo a su manera, es entonces cuando se deben ir inculcando los modales gradualmente.

Normalmente, lo primero que se enseña a los niños es a dar las "gracias" cuando reciben algo, a pedir "por favor" las cosas y decir "perdón" cuando hacen algo malo. Pero los modales no acaban aquí; después, deberás enseñarle a no interrumpir tus conversaciones tanto telefónicas como las que tengas en la calle, deberás explicarle cómo ha de comportarse cuando salís a comer a un restaurante y a obedecerte cuando le pides que haga algo. Todos estos comportamientos tendrás que enseñárselos poco a poco y no a base de gritos ni imposiciones, sino hablándole tranquilamente y explicándole cuáles son las consecuencias que puede tener el no seguir estas reglas, por ejemplo que los niños se enfaden con él/ella, que las profesoras le castiguen o que mamá y papá se disgusten.
Pero lo más importante en tu labor como educador/a, a parte de todo esto, es “predicar con el ejemplo”, los niños actúan en función de lo que ven y lo que escuchan en casa, por eso tú debes comportante tal y como se lo estás inculcando a tu pequeño.